Queridos amigos y amigas,

Elaborar la memoria anual es siempre un ejercicio que nos obliga a recapitular internamente sobre los objetivos del año, los logros y las acciones realizadas, pero es también un momento en el que nos exigimos tender una mirada amplia hacia los retos que tenemos como organización y como sociedad y asegurarnos de dónde nos encontramos, cuál sigue siendo nuestro rol y cuál nuestro horizonte.

Los logros y las principales acciones desarrolladas para conseguirlos se resumen en este documento con datos concretos y gráficos, que pretenden mostrar con la mayor transparencia de la que hemos sido capaces, los resultados conseguidos en 2017, así como los recursos dedicados para ello. Sin embargo, este formato deja fuera el elemento cualitativo que para nosotros es más importante, a las personas que han estado trabajando para conseguirlo y que no quiero dejar de recordar en este momento. La lucha sin descanso de las miles de mujeres con las que trabajamos, que son líderes de sus comunidades y que ponen en marcha y sostienen muchos de los proyectos que les contamos aquí, a la vez que nos empujan en la consecución de un mundo cada vez más igualitario en todas las partes del planeta, en Etiopía, Honduras, India, pero también en España. Las historias de superación de las miles de niñas y jóvenes de Nepal que han sobrevivido a la trata, la de las keniatas que combaten la mutilación genital o los matrimonios forzosos, o la de las jóvenes rurales de Centroamérica, Bolivia o Perú que para poder continuar con sus estudios secundarios deben de superar todavía el mayor obstáculo, que es el rol subsidiario al hombre que la sociedad les atribuye y que, entre otras consecuencias terribles, se traduce en las diversas violencias que sufren: abusos sexuales, violaciones, discriminaciones… En esta memoria tampoco podemos mostrarles los ejemplos de la respuesta solidaria del pueblo peruano frente a las inundaciones en marzo en aquel país, o la del mexicano ante los terremotos que sufrieron el pasado septiembre. Me gustaría llamar la atención sobre nuestro programa en España, que este año ha hecho cinco años, y en donde casi 10.000 niños y niñas han participado en las diversas acciones que les hemos propuesto para, desde lo educativo y lo lúdico, conseguir disminuir entre todos la cifra de los 2,5 millones de niños y niñas que viven en riesgo pobreza y exclusión en España. Las historias de determinación que recogimos en las comunidades en donde trabajamos en Colombia, que en 2107 celebraron el 1er aniversario de los acuerdos de Paz después de décadas de conflicto, reflejan también eso que ahora llamamos “resiliencia” y que no es más que la capacidad que tenemos los seres humanos de adaptarnos y superar los acontecimientos adversos de toda índole.

Los retos son también conocidos; el cambio climático y la lucha por la sostenibilidad con la competencia por los recursos naturales, detonantes de conflictos y violencia; la movilidad humana como una de las  respuestas naturales y lógicas ante la imposibilidad de millones de personas a vivir dignamente en sus lugares de origen y cuyos flujos más gruesos afectan mucho más a los territorios con menores recursos; la vulnerabilidad de la infancia o la lucha por la igualdad de las mujeres… Frente a estos retos, desde Ayuda en Acción tenemos claro que nuestro rol sigue siendo el de hacer de cadena de transmisión de la solidaridad de las personas e instituciones que colaboran con nosotros hacia los propios proyectos de vida de las personas más vulnerables; que nuestro rol sigue siendo explicar al mayor número de personas que la realidad de vulnerabilidad e injusticia en la que viven millones de personas existe, pero que también tiene solución, y que esta pasa porque todos y todas encontremos cuál es nuestro papel en la consecución de un mundo más justo; no mejorará por sí mismo, sino únicamente por lo que seamos capaces de hacer. Los logros y alcances de esta memoria son un ejemplo de los logros y resultados de esta acción.

Gracias,

 

Fernando Mudarra – Director General de Ayuda en Acción