Estimados amigos y amigas,

Presentarles nuevamente en esta memoria anual de Ayuda en Acción otro año de resultados y transparencia, es siempre para mí un acto de compromiso y rendición de cuentas. Significa que seguimos nuestra andadura con solvencia y pudiendo seguir contribuyendo a mejorar la vida de personas que, por vivir en contextos desfavorecidos de América Latina, África, Asia o España, necesitan apoyo para poder ver cumplidos y disfrutar de sus derechos. Un apoyo que no sería posible sin la fidelidad y ayuda de todos vosotros, que nos seguís acompañando en nuestra labor.

Al mismo tiempo, evidencia que seguimos siendo necesarios como Fundación y que, como parte de la sociedad, seguimos teniendo una enorme responsabilidad: alcanzar el reto de los Objetivos de Desarrollo Sostenible que nos propone la agenda de desarrollo global hasta el año 2030. En definitiva, y como decía el lema de una de nuestras campañas, que tenemos “mucho hecho” pero que aún nos queda “mucho por hacer”. Somos una organización comprometida en la lucha contra la pobreza y la desigualdad con el único interés de buscar un mundo más justo.

Nuestra labor se sigue centrando en las necesidades de la infancia y en las poblaciones rurales, motivos que nos alentaron a reforzar nuestra presencia en África, un continente que a pesar de su expansión económica también asiste al incremento de las brechas sociales y de la corrupción, y que se enfrenta a unos desafíos medioambientales enormes como el preocupante agotamiento de los recursos. Nos hemos afianzado en América Latina, región que, aunque con cotas de crecimiento en los últimos años, presenta las mayores tasas de desigualdad del mundo y una gran vulnerabilidad ante desastres naturales, como demuestra el impacto de las inundaciones que tuvieron lugar en Perú o de los terremotos en México, emergencias ambas en las que volvimos a poner en marcha nuestra capacidad de respuesta en situaciones de crisis. En Asia, mantuvimos nuestra labor en el primer país en el que empezamos a trabajar desde 1981, la India, donde llevamos más de 36 años ejecutando proyectos de Cooperación; y, en Nepal, ampliamos nuestro compromiso en la lucha contra una de las mayores lacras que afectan a este país: la trata de mujeres y niñas.

Por su parte, en España, cumplimos nuestro primer lustro de trabajo desde que en 2013 comenzáramos a actuar para mejorar la situación de familias que, debido a la crisis, los recortes y la situación económica, se encontraban en situación de vulnerabilidad. En ese primer año de andadura de nuestro programa Aquí también, en el que Eurostat cifró en un 30% el porcentaje de infancia en riesgo de pobreza y exclusión en nuestro país, acompañamos a 7.500 niños, niñas y sus familias a través de 21 colegios de seis comunidades autónomas atendiendo sus necesidades alimenticias y educativas. En 2017, las cifras seguían siendo las mismas –1 de cada 3 niños se enfrentaba a la pobreza en nuestro país–, pero nuestro programa Aquí también acompañaba ya a 9.559 personas en 68 centros educativos de once comunidades autónomas, atendiendo no sólo necesidades básicas de la infancia sino enfocándose también en abrir oportunidades para sus padres a través de programas de empleabilidad que les permitieran salir de la situación de vulnerabilidad.

Espero que esta memoria que refleja los logros que, desde nuestra solidaridad y compromiso, hemos sido capaces de conseguir durante el último año, despierte su interés; reiterándole mi agradecimiento por habernos acompañado para que nuestro trabajo sea posible.

Un cordial saludo,

 

Jaime Montalvo – Presidente de Ayuda en Acción